Autoexperiencia como un haberse sentido identificado y acompañado por el mismo Jesús. Es  necesario que uno mismo se sienta necesitado, enfermo frente al médico por excelencia. Que la vista sea recobrada por Dios. Cuando uno se ve necesitado, sanado sólo asó puede dar un buen acompañamiento que no se queda sólo en teoría sino que se ha hecho vida. Se experimenta la fuerza salvífica de su propia historita con la del Señor. Así con esta autoexperiencia se puede sanar, consolar y aconsejar.

 Cada persona es un mundo, no se puede generalizar, es por ello que se debe vivir de manera personal. Cada ser humano tiene su propio relato, su encuentro con el Señor es diferente y único a la vez. Esta experiencia religiosa que es Emaús tiene algo de misterio en cada persona. Es una experiencia que provoca el misterio. Es Él quien se acerca al hombre y no de manera global sino de manera muy personal.

El arte de preguntar es necesario para llegar a la sanación cuando llega a la verbalización. Las preguntas según el autor es una “experiencia de preguntar” que es rica. Si faltan en la comunidad ese tipo de experiencias de ayuda terapéutico diacónica, es decir, si no se da casi acompañamiento hablado en las crisis y situaciones sin salida de la vida, entonces la anunciación y el culto a Dios pierden su base.

El lenguaje nos constituye, nos hace existir y construye sentido.

 Todas estas definiciones iluminan lo que es aprender el arte de acompañar, visto desde diferentes ángulos.

En el acompañamiento es necesario tener “tacto”, no se trata de una piscoterapia. Es importante en el acompañamiento dar esperanza, dar esa fuerza curativa que viene de la Palabra de Dios.

Quedarse quieto:

Que es o está sosegado y tranquilo.

Quedarse quieto es no adelantarse a dar respuestas sin antes escuchar a la persona, aprender a escuchar no sólo las palabras sino también los silencios, las posturas. Aprender a no hacer movimiento en el acompañamiento.

Respuesta receptiva:

Acción y resultado de responder. Que recibe o es capaz de recibir, en especial sensaciones, conocimientos o enseñanzas.

Se da un consejo respondiendo a lo que se ha preguntado, da un hilo conductor a lo que se  pregunta. Hay recepción y seguimiento al tema en cuestión.

Empatía comprensiva:

Empatía: mimetización motriz, como se suele llamar a la Empatía en sentido técnico, y tal como fue utilizada por primera vez, por E. B. Titchener, un psicólogo norteamericano hace, casi unos cuarenta años, que de alguna forma se puede entender como “sentir dentro”.

Empatía compresiva da un paso más, es sentir con la persona y mostrarle comprensión, que no se sienta sola la persona sino que entiende que se le entiende y se le puede dar un acompañamiento desde la comprensión.

Transferencia:

La transferencia es un concepto complejo del psicoanálisis que designa tres aspectos muy relacionados pero diferenciables:

La función psíquica mediante la cual un sujeto transfiere inconscientemente y revive, en sus vínculos nuevos, sus antiguos sentimientos, afectos, expectativas o deseos infantiles reprimidos, hacia otra persona.

Contratransferencia:

Es un concepto de la teoría psicoanalítica que se utiliza para denominar las reacciones, actitudes, pensamientos e ideas que de manera inconsciente el psicoanalista produce en la relación con su paciente o analizando, particularmente aquellas que surgen como respuesta a la transferencia o a los «fenómenos transferenciales» que ocurren en este último.

 

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